Priorities

I grew up surrounded by pink shadows, Disney fairy tales, and lots and lots of 'when the Prince saved the Princess'. Not that it wasn't beautiful, it just wasn't real. 
As I got older, I realized that as we were educated, we should be just waiting for the perfect man to come, to have an incredible wedding and be the perfect wife to provide children for the man. I've never been good at waiting, and my ego just screamed and shouted at me to be the Princess, the Prince and the King and the Queen, and the fucking royal pet if it was necessary.
I was shocked when I started dating guys, all that I felt inside, I kept it secret because none of them was ready for the not-save-the-princess thing. So I got used to it. 

As I talked to my girl-friends, I realized lots of them were going through the same experience. They had partners who were paid infinitely more than them and payed for most of the plans they were doing together, which make them feel terribly wrong, and at the same time, it gave the man a false sense of power over their couples that wasn’t really healthy.

Is that we give money all the power and leave ‘love’ behind? Money has certain power in a capitalist world indeed, but are millionaires richer than those who have freedom and respect full-time in their relationships? Why do we stop being our own King and Queen just to hand over our partner the title?
I guess it's all a matter of priorities. No matter how you were educated, re-educate yourself! If money is the priority in your life, there ain't no way you're going to be rich.
Choose love, above all.

Eres lo que trabajas (mientras tengas tu puesto!)

Hace un par de temporadas, trabajaba en Los 40, la radio musical líder en mi país desde hace 50 años; pertenece al grupo editorial más importante de España, el que ha liderado la opinión desde los años de transición hasta hace bien poquito. Allí conocí a personas maravillosas, que me he llevado a mi terreno personal y a otras déspotas y otras insulsas, como en cualquier otro trabajo...pero con una diferencia: a los ojos de la gente del gremio, todos ellos, directivos y jefes de programas son vistos por la industria como Dioses que desempeñan su trabajo como si estuvieran salvando el mundo: un pequeño club Bilderberg en el que todo el mundo te respeta y te valora por tu puesto de trabajo, sin ahondar en lo que eres.

Hay millones de fiestas, eventos, reuniones a las que te invitan porque eres el ombligo del mundo, porque todo el mundo quiere estar a tu lado porque entrevistas a los artistas más importantes del mundo, joder! Estás muy cerca de curar el cáncer. No te invitan porque estás dentro de ese engranaje y formas parte de la celebración porque desempeñas una pequeña parte de todo este maravilloso trabajo, no, eso es demasiado realista para ser real.

En ese período, pensaba que no podría escalar más alto a nivel empresarial, esa era LA empresa. Eso es lo que tu entorno te hace pensar:  promocionar ahí me haría una persona irresistible, iría al paraíso por la puerta grande y a horcajadas. Igual hasta demandaba un Nobel cuando consiguiera presentar un programa...

El móvil sonaba mucho;  no para hablar de trabajo sino para interesarse por ti, por tu vida: Qué comes, qué deporte estás practicando y a dónde te vas a ir de vacaciones. Qué gente tan atenta! 

La de tiempo y dedicación que gastaron mis abuelos en inculcarme valores y enseñarme los verdaderos motivos por los que uno debería ser una buena persona, con palabra y nobleza. Si hubieran trabajado en lo mío, hubieran ahorrado mucho tiempo trabajado en hacerse mejor personas y lo hubiesen dedicado a escalar en un puesto de trabajo. Eso te aporta el respeto de los demás de manera automática.

Es tan natural que llegas a pensar que es normal. Hasta que te das de bruces con la realidad. Cuando decidí marchar de Los 40, porque un resquicio de insensatez (de esa que me inculcaron mis abuelos) me hizo pensar que era una persona preparada, culta, con 4 idiomas que podría trabajar para la tv también, pero ya no era lo mismo. La tv no era la más vista, ergo, a ti tampoco te ven como antes.

Esas personas tan atentas que llamaban al móvil de vez en cuando, posaron su atención en otra cosa, y yo, que me creía que todo aquello era real, me di cuenta de que hay gente, que no es capaz de ver más allá de un puesto de trabajo. Eres tu oficio, no tus valores. Eso es así. Si te suena esta historia, es porque Los 40 también es PricewaterhouseCoopers, Cuatrecases, Microsoft o Chanel. O tu trabajo. Identificarse con un puesto de trabajo, es la manera más fácil de perderse de uno mismo.

Y yo amo mi trabajo. Pero me amo más a mi.

LA ESTELA DE MARTIN LUTHER KING

América 1920's, 1930's 1940's y 1950's. Los negros a otros retretes, a beber de otra agua. Los negros a otros hospitales. Los negros abandonados a las puertas del cielo blanco americano. Y de esa América podrida nace un líder, un revolucionario, un justiciero; un merecido premio Nobel de la Paz.

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Martin Luther King Jr pasó su vida reivindicando los derechos civiles de los negros, se convirtió en la voz del pueblo negro, en el alma y el carisma de la igualdad.

Martin Luther King tuvo un sueño; un sueño que lanzó al viento y cayó como esporas entre el pueblo negro y que, a la par, removieron conciencias y amenazaron a aquéllos que querían verle arder. 

Tal día como hoy, hace 48 años, lo asesinaron; sin darse cuenta que estaban creando un mártir, que acababan con su vida, pero jamás con su alma ni con la lucha pacífica que había promovido durante toda su vida.

La historia de este icono sigue en la memoria del mundo entero (porque olvidar nos empuja a cometer los mismos errores), y en la música, sigue la destellante estela que él dejó. Artistas como James BrownU2 o Stevie Wonder le han rendido tributo a través de sus canciones:

"El 4 de Abril, temprano por la mañana, sonó un disparo en el cielo de Memphis, libre al fin, se llevaron tu vida, pero jamás se pudieron llevar tu orgullo."

Pertenece a la BSO de la película Selma, que habla de la vida de Martin Luther King.

Mantengamos vivo su sueño.

Brecha salarial? No, no nos metamos en eso...

Así ha contestado M. Rajoy a Carlos Alsina a su pregunta sobre si piensa llevar a cabo una iniciativa legal para que hombres y mujeres sean tratados con igualdad en el trabajo. Según nuestro presidente, eso no entra dentro de 'sus competencias' y zanja el tema con un 'no nos metamos en eso, demos pasos en la buena dirección'.

Lo cierto es que a mi me gustaría ir en una dirección diametralmente opuesta a la suya y me parece de un retrógrado olímpico aquellos que le sigan en su camino. Mi dirección exige respuestas cuando se habla de desigualdad, inconformismo cuando no se producen cambios y sobretodo, ruido cuando se cometen injusticias. Como mujer, me gustaría que el gobierno de mi país 'se metiera en eso' cuando se le pregunta, como mínimo. 

Me sorprende que con todo el movimiento a nivel global por la igualdad, y el gran eco que están generando, sobretodo industrias tan influyentes como la del cine, este gobierno no se haya ni 'preparado una diplomática respuesta' entorno al tema. Sacar la cabeza del culo del procés no estaría mal señor presidente.

Gente líquida

Últimamente llueve gente en las calles, gente que se escurre como gotas de agua por la alcantarilla, son gente líquida. Falta educación, de la que no se enseña; nacemos con ella y en un momento de la vida se desaprende. Decía Pessoa  "Cuando nació la generación a la que pertenezco, encontró al mundo desprovisto de apoyos para quien tuviera cerebro, y al mismo tiempo corazón." La solidez (de la palabra, de las miradas, de orden moral...) es un iceberg acechado por el 'usar y tirar', por los excesos y la vida de plástico.

No desaprendamos a SER, y mucho menos ahora que estamos condenados a desexistir.